Instantes del Antropoceno I

📸 Un soldado australiano juega, frente a la Gran Pirámide de Guiza, con la mascota de su regimiento: un canguro. Año 1914.

Año 1914. Un soldado australiano juega, frente a la Gran Pirámide de Guiza, con la mascota de su regimiento: un canguro.
📷 Australian War Memorial

Un ejemplo fugaz de cómo movemos especies por el mundo. Durante la Primera Guerra Mundial, muchas unidades australianas llevaron con ellos canguros y otros animales australianos a Egipto. Algunos de estos ejemplares fueron entregados al Jardín Zoológico de El Cairo cuando los soldados partieron a Galípoli (Turquía).

📸 Cargando bananas en una plantación de Nicaragua a finales del siglo XIX (tal vez 1894).

🌎 Para muchas especies, el Antropoceno significa un tiempo de declive y extinción. Sin embargo, otros organismos han tomado un camino distinto, internándose en las sociedades humanas y siendo moldeados por la domesticación. Los frutos de estas criaturas únicas, imposibles en otro escenario, colorean nuestros supermercados. Tal es caso del amarillo e inconfundible plátano o banana. Actualmente, la mayoría de plátanos que consumimos pertenecen a la variedad Cavendish, la cual se impuso en el mercado tras la debacle sufrida por las bananas Gros Michel o Big Mike. El causante fue la enfermedad de Panamá, provocada por el hongo Fusarium oxysporum, que arrasó con la producción de dicha fruta en la década de 1950. En 2018 se produjeron 115 toneladas de plátanos en el mundo, siendo India el mayor productor con 30 millones de toneladas 🍌

📸 Hembra de jabalí con sus jabatos rebuscando entre la basura a las afueras de Berlín.

Hembra de jabalí con sus jabatos rebuscando entre la basura a las afueras de Berlín.
📷 Domski3

🌎 El jabalí (Sus scrofa), nativo de gran parte de Eurasia, ha sido introducido en muchas regiones del mundo debido al interés por su caza. Por ejemplo, en 1890 el empresario Austin Corbin le compró a Carl Hagenbeck, comerciante alemán de animales salvajes, trece jabalíes para liberarlos en una reserva de caza en New Hampshire, Estados Unidos. Esta fue una de las primeras introducciones que se realizaron en el país. Hoy en día, junto con los cerdos salvajes, se cuentan por millones 🐽

📸 El pozo de Drake en 1859, construido en Cherrytree Township (Pensilvania, Estados Unidos).

🌎 El nombre de Edwin Laurentine Drake quedó ligado a la historia de la humanidad al ser el constructor de uno de los primeros pozos de petróleo. El 27 de agosto de 1859, la broca que usaban para perforar el suelo alcanzó una grieta a 21 m de profundidad sin dar fruto alguno. Pero, cuando los trabajadores regresaron a la mañana siguiente, se sorprendieron al ver cómo subía el petróleo desde las profundidades de la Tierra. Los primeros litros del combustible fósil fueron recogidos en una bañera. Este pozo llegó a producir unos 1.500 litros de petróleo al día. Sin embargo, Drake no patentó el sistema y acabó muriendo pobre, mientras el mundo se volvía adicto a los productos transmutados a partir del viscoso, denso y negro líquido ⛽️

📸 Liberando conejos infectados con mixomatosis en la isla Wardang.

🐇 La isla Wardang, situada en la costa sur de Australia, fue el lugar elegido por el Australian Council for Scientific and Industrial Research para realizar una serie de experimentos. El objetivo era comprobar la eficacia de un virus contra la plaga de conejos que Australia estaba sufriendo desde hacía décadas, tras ser introducidos por los colonos. El 16 de noviembre de 1937 fueron liberados los primeros conejos infectados con mixomatosis en Wardang. En ese mismo lugar, pero en 1938, se tomó otra fotografía, que podemos considerar ya icónica, de un gran grupo de conejos bebiendo en un abrevadero en el interior del recinto de ensayos. Posteriormente, en 1950, la cepa SLS del virus fue liberada en Australia, causando una reducción drástica de las poblaciones de conejos. Sin embargo, para la década de 1990 el número volvería a crecer debido a que los conejos habían adquirido, por evolución, resistencia genética a la enfermedad. 

Un comentario

  1. He observado que en cuestiones de animales silvestres hay años y años. Lo digo porque este año parece ser de conejos, los veo por todas partes, en los jardines de las urbanizaciones, en el campo de tiro militar que hay cerca de mi casa, atropellados por los coches ¡son una plaga! He podido disfrutar de años de mantis religiosas, de arañas tejedoras, de avispas, de zorros incluso. No sé, además de la intervención humana que es imposible de soslayar, la naturaleza se regula así misma, supongo.

    Me encantan estas historias : )

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