Liebres que comen carne de lince

Aunque las liebres americanas (Lepus americanus) son herbívoras, pueden recurrir a comer carne en momentos en los que escasea la comida. Crédito: D. Gordon E. Robertson.

Aunque las liebres americanas (Lepus americanus) son herbívoras, pueden recurrir a comer carne en momentos en los que escasea la comida. Crédito: D. Gordon E. Robertson.

Liebres que comen carne de lince. Esto es lo que hallaron investigadores de la Universidad de Alberta en los helados ecosistemas de Yukón (Canadá). Pongámonos en antecedentes. Los científicos colocaron restos de animales, vigilados con cámaras trampa, con la esperanza de documentar la alimentación de los carroñeros. Sin embargo, lo que grabaron las lentes fueron liebres americanas (Lepus americanus) hincando sus dientes a la carne congelada. La carroña que colocaron pertenecía a linces (Lynx canadensis), urogallos (Falcipennis canadensis) y en su mayoría liebres. Así que accidentalmente lograron documentar cómo un animal herbívoro se alimenta de carroña y además practica el canibalismo.

¿Por qué las liebres optaron por comer carne? Para responder tenemos que observar el ecosistema en el que viven. El Yukón es en su mayoría una tundra moldeada por un clima subártico, cuyas temperaturas promedio se mueven en el rango del bajo cero. Encontrar comida puede convertirse en una tarea imposible, por lo que las liebres complementan su dieta con carne y así aumentan la ingesta de proteínas. Cuando encuentran la carroña, llegan incluso a defenderla frente a otros individuos.

Esta no es la primera vez que se documenta a una especie herbívora comiendo carne. Incluso tenemos un término para ello: carnívoros facultativos. Es decir, herbívoros que si se les presenta la ocasión pueden incluir un plato de carne en su menú. Uno de los casos más documentados es el de los hipopótamos, especie especializada en el pastoreo de hierba. A estos mamíferos se las ha visto comer gacelas, crías de elefantes e individuos de su propia especie. No les dan caza, simplemente aprovechan el momento. Por ejemplo, si un cocodrilo acaba de cazar una gacela, pueden intimidarlo y robarle la presa. También pueden autoinvitarse al festín que una manada de leones se están dando con un ñu.

Los investigadores también creen que este comportamiento en los hipopótamos se debe a eventos de sequías extremos. Es decir, cuando lo nutrientes escasean. Sin embargo, esta estrategia podría no ser beneficiosa para ellos. Con cada bocado de carne del cadáver, los hipopótamos se podrían estar infectando con ántrax, una enfermedad mortal y que se transmite rápidamente entre la población.

Hasta ahora hemos hablado de animales herbívoros que se apuntan a eso de comer carroña. Pero vamos con una historia de miedo, al menos si eres un pequeño polluelo acurrucado en tu nido. Entre los años 1996 y 1999, en pastizales de Dakota del Norte, fueron grabados ciervos de cola blanca (Odocoileus virginianus) depredando nidos de aves. Los ciervos actuaron por la noche y sólo tardaban entre 5 y 19 segundos en comerse los pollitos de cada nido. Al amanecer, los nidos aparecían vacíos sin ninguna evidencia del depredador.

En Folula, una isla perteneciente a las Shetland, se documentó un caso similar. Las ovejas atacaban a ejemplares jóvenes de charranes árticos (Sterna paradisaea), mordiéndoles las patas, las alas o incluso la cabeza. En otra isla, Rùm, los ciervos se comían las cabezas, las patas o las alas de los polluelos de pardela pichoneta (Puffinus puffinus). Este comportamiento, basado en comer las partes ricas en huesos, se debería a una deficiencia de minerales en la vegetación de las islas. Las historias de ciervos depredadores parecen ser un caso extremo osteofagia, literalmente comer huesos. Entre los ungulados, desde jirafas hasta los ciervos, se ha documentado cómo roen huesos, astas, cuernos e incluso colmillos de elefantes para conseguir los nutrientes que les faltan.

Y ahora ¿ves con los mismos ojos a Bambi o a la Liebre de Marzo?

 

Más información:

Scavenging By Snowshoe Hares (Lepus americanus) In Yukon, Canada

Watch: Carrion-munching hippos tuck into an impala carcass in South Africa

Carnivory in the common hippopotamus Hippopotamus amphibius: implications for the ecology and epidemiology of anthrax in African landscapes

White-tailed Deer (Odocoileus virginianus) Predation on Grassland Songbird Nestlings

Predation on ground‐nesting seabirds by island populations of red deer Cervus elaphus and sheep Ovis

Osteophagia and bone modifications by giraffe and other large ungulates

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